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La estructura de costes de tu empresa

Con la Estructura de Costes termino de describir los nueve bloques de los que se puede componer tu modelo de negocio, según la propuesta de Alex Osterwalder.

En total son cuatro áreas, ¿cómo?, ¿qué?, ¿quién? y ¿cuánto? y nueve bloques integrados en esas áreas con los que construir tu modelo de negocio.

Para comenzar con la estructura de costes, lo mejor es repasar algunas definiciones del concepto “coste”:

a) Se entiende por “coste” la medida y valoración del consumo realizado o previsto por la aplicación racional de los factores para la obtención de un producto, trabajo o servicio.
b) Se denomina “coste” el total de gastos incorporados a la producción hasta un momento dado.
c) “Coste” es la suma de valores que hay que sacrificar para producir algo.
d) El “coste”, desde un punto de vista económico, puede considerarse como:

  • La suma de bienes y servicios que se utilizan para llevar a cabo un determinado acto productivo.
  • El consumo, valorado en dinero, de bienes y servicios utilizados en la producción que constituye el objeto de la empresa.

Es obvia la necesidad que tiene el empresario de conocer el precio de coste de un producto o servicio no sólo para decidir si debe o no fabricarlo, sino también para poder fijar su precio de venta. En este sentido, veamos algunas definiciones que nos aclaren su contenido:

1) El precio de coste es el total de costes relativos a un producto o servicio hasta la fase final de entrega al cliente. Un mismo producto puede tener varios costes, pero sólo tendrá un precio de coste.

2) El precio de coste puede considerarse escalonado de la siguiente forma:

a) Por el coste de los consumos realizados directa y proporcionalmente para obtener un producto (coste de producción básico).
b) Por a) más los gastos correspondientes a los servicios generales de fabricación (coste industrial).
c) Por b) más los gastos de distribución y venta (coste comercial).
d) Por c) más los gastos generales de administración y dirección (coste total).

Por otro lado, es conveniente y clarificador enunciar brevemente algunas de las diversas clasificaciones que se pueden realizar de los costes:

  • Costes externos y costes internamente calculados. Costes externos son aquellos cuya procedencia son de gastos surgidos en el ambiente externo o comunicados por la contabilidad general. Costes internamente calculados son aquellos que se determinan en el ámbito interno o por la contabilidad analítica.
  • Coste de actividad y de subactividad. Costes de actividad son aquellos vinculados a la actividad productiva. Costes de subactividad son aquellos que se asignan a la desocupación productiva.
  • Costes funcionales. De acuerdo con la función de la empresa a la que puedan quedar afectados, los costes serán de: Compras, Producción, Administración, Ventas y Distribución.
  • Costes directos, indirectos y semidirectos: Costes directos son aquellos que se vinculan directamente al centro o al producto que los ha motivado; no hay necesidad de aplicar método de reparto alguno, tal ocurre con las materias primas incorporadas al producto, la mano de obra directa utilizada, etc. Costes indirectos son aquellos que se vinculan al tiempo del período productivo. No pueden ser atribuidos a ningún producto o centro en particular y su imputación a centros o productos tiene que hacerse con determinado método de reparto. Costes semidirectos son aquellos que, si bien no pueden ser aplicados directamente a un producto, pedido u orden de fabricación, sí pueden aplicarse directamente a un centro o función; por ejemplo, sueldo del encargado del taller.
  • Costes fijos y variables. Costes fijos son aquellos que permanecen constantes e independientes de las variaciones de la producción para un periodo de tiempo conocido; por ejemplo, alquiler de la fábrica, sueldo del gerente, seguros. Costes variables son aquellos que varían directamente en función de las unidades de producción o del tiempo de transformación.

¿Cómo calcular los costes de mi producto/servicio?

La determinación de los costes comprende, por lo general, cuatro fases perfectamente diferenciadas:

1. Clasificación de los elementos integrantes del coste. Esta fase corresponde a las llamadas cargas por naturaleza u origen y, básicamente, se obtienen del grupo 6 de cuentas del Plan General de Contabilidad.
2. Periodificación de los gastos. Los costes se forman al incorporar los gastos al proceso productivo; las cargas que se incorporan deberán referirse al período de cálculo. Habrá que tener en cuenta:

  • Los pagos diferidos, es decir, gastos imputables a este periodo al que corresponde su devengo, pero que se pagarán en el siguiente.
  • Los pagos anticipados o gastos que la empresa ha pagado ya, pero que se deben incorporar al coste en periodos posteriores.

3. Localización, atribución o reparto de los costes entre los lugares de costes (centros, secciones, puestos de trabajo, etc.) que los han ocasionado o producido.
4. Imputación de los costes a los elementos portadores de costes, esto es, a los productos elaborados.

Finalmente, una serie de interrogantes que nos podrán ayudar a identificar y describir nuestra estructura de costes:

  • ¿Cuáles son los costes más significativos de nuestro modelo de negocio?.
  • ¿Cuáles son los recursos clave y las actividades más costosas?.
  • ¿Cuál es el coste de utilizar cada uno de los canales de comercialización posibles?.
  • ¿Cuál es el más eficiente para llegar al segmento?.

¿Cómo innovar en nuestra estructura de costes?

  • ¿Nuestra estructura de costes está adecuada a nuestra propuesta de valor?.
  • ¿Tenemos un entendimiento claro de cuáles son las componentes de nuestro modelo de negocio que tienen un mayor peso en la estructura de costes?.
  • ¿Estamos gastando lo estrictamente necesario para ofrecer nuestra propuesta de valor?.
  • ¿De qué forma podríamos utilizar nuestra red de valor para reducir costes? (Ej. Outsourcing, alianzas, nuevos proveedores, coworking).
  • ¿Nuestros costes son mayoritariamente fijos o variables? ¿Qué podemos hacer para que sean variables?.

Espero con esta serie de post haber contribuido a clarificar la forma de diseñar un modelo de negocio. En todo caso, me gustaría contar con tus sugerencias y comentarios para así enriquecer la información disponible en esta serie de entradas.

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Responsable del Centro de Recursos Empresariales Avanzados, CREA, la incubadora de empresas del Ayuntamiento de Sevilla.