A Jimmy Wales, fundador de Wikipedia, le preguntaron, ¿qué consejos darías a un emprendedor que comienza a montar su startup?… sin dudar contestó:
Aceptar el fracaso.
Jimmy Wales, antes de Wikipedia, había desarrollado otro sitio, Nupedia, un proyecto de enciclopedia libre. Nupedia quería académicos que ofrecieran contenidos voluntaria y gratuitamente. Resultó ser un modelo complejo y lo que no permitió el desarrollo posterior del sitio.
Entonces un subproyecto del sitio, que hacia uso de wikis para el desarrollo de artículos, mostró que el camino era pensar en un proceso abierto y colaborativo, dando origen a la Wikipedia tal cual la conocemos hoy en día y cambiando radicalmente el modelo.
Para aceptar el fracaso, minorar su impacto y no tenerle más que el suficiente respecto, nada mejor que seguir los principios del método Lean Startup de Eric Ries, la teoría de Customer Development de Steve Blank, o la aplicación práctica de ambos métodos de Ash Maurya en Running Lean, para daros en siete puntos una serie de indicaciones:
1. #Prototipa rápido.
Utiliza cualquier cosa que tengas en tus manos para crear una maqueta visual de tu producto explicando las funciones y características. Lo importante es que el producto se pueda visualizar.
2. #Testea tu idea.
Presenta tu idea a tanta gente como sea posible. Especialmente a aquellos que pueden ayudarte a poner en marcha tu proyecto (inversores, familia, amigos, otros emprendedores, clientes potenciales). Escucha con detenimiento todas las sugerencias constructivas e introduce las mejoras que creas conveniente. Sería lo equivalente a la fase Problem/Solution Fit de Ash Maurya.
3. #La idea no es lo importante.
La mayoría de los inversores saben que la persona y la ejecución son mucho más importantes que la idea. Confía en tus posibilidades y las de tu equipo, y piensa que no hay nadie mejor para hacer que tu idea se convierta en realidad.
4. #Lanza tu producto lo antes posible.
Identifica las funcionalidades básicas de tu producto y lánzalo tan pronto como éstas sean sólidas. Se trata del producto mínimo viable (minimum viable product, MVP), con el mínimo esfuerzo posible en el menor tiempo de desarrollo posible. Tiene un requerimiento extra, tenemos que poder medir el impacto que tiene en clientes potenciales.
5. #Sal a vender en cuanto puedas.
En cuanto tengas un producto, no esperes ni un segundo en salir a vender. No te preocupes si no funciona adecuadamente. Escucha a tus clientes, te indicarán qué falla y qué es lo que realmente necesitan. De paso, hazles entender que, aquello que ofreces, es una solución a una necesidad o problema que tienen. Es el famoso lema «Get Out of The Building» de Steve Blank.
6. #Utiliza las redes sociales para crear una comunidad de amigos, entusiastas y clientes en torno a tu proyecto.
Escúchalos y pregúntales siempre que tengas ocasión. Convierte a tus clientes en parte de la empresa. Aprovecha el potencial del boca a boca, se convertirá en tu mejor herramienta de marketing.
7. #Empieza de nuevo (iteración).
Una vez hayas lanzado tu producto y empezado a vender, analiza qué ha funcionado y qué ha ido mal, mide, (importante la aportación de Ash Maurya y de sus métricas) y empieza desde el principio para lanzar nuevas funcionalidades y mejorar tus procesos y tus servicios.
En absoluto se trata de una lista cerrada, sino más bien de un resumen de pautas a seguir. Te animo a que aportes las tuyas a través de los comentarios. De todas formas, por muchas teorías y metodologías (aunque sean prácticas como las reseñadas) que intentemos aplicar al crear una startup, siempre existirá riesgo, pero al menos habremos reducido la incertidumbre, y con ello el miedo al fracaso.
¡Deseo que te haya servido esta reflexión y espero tu feedback!.
Buena lista de indicaciones. La verdad es que lo peor que nos puede pasar es no intentarlo.
Ahora con las metodologías Lean podemos testear nuestras ideas de forma rápida y barata, con lo que cada vez tiene menos sentido quedarnos lamentándonos por lo que podría haber sido.
Gracias por enlace 🙂
Un abrazo!
Buenas Xavi, gracias por comentar. Efectivamente, este tipo de metodologías nos muestran cómo comenzar con menos y aprender de los errores (los aceptamos), y además vienen cargadas de sentido común, que buena falta nos hace 😉
Buenos dias Miguel,
No es tan sencillo cuando se trata de un servicio que para arrancar requiere de inversiones fuertes en activos y ademas el emprendedor necesita de capital circulante, no te parece? Que opinas? Gracias por tu post!!
Buenos días Miguel,
Gracias por tu post, muy interesante, si bien, no le encuentro fácil aplicación cuando se trata de crear una empresa cuyo servicio requiere de inversiones para poder empezar, ( inversiones en activos fijos) y además necesita capital circulante. Las condiciones de financiación (créditos) a emprendedores están muy lejos de posibilitar que una empresa de estas características pueda lanzarse al mercado. ¿Qué opinas?
Gracias y buen dia!
Gracias Carmen por comentar. Cierto lo que dices, este tipo de pautas o consejos son de más fácil aplicación para empresas de desarrollo de software, relacionadas con internet o que ofrezcan servicios donde la inversión inicial no es elevada. En todo caso, la metodología Lean incide en comenzar con la mínima versión funcional de nuestro producto o servicio para poder testarla en con nuestros potenciales clientes, y así conseguir feedback y aprendizaje que aplicar en el diseño de nuestro producto. Con todo ello te quiero decir que es necesario, antes que realizar grandes inversiones, ya sea en activo fijo o en circulante, probar, escuchar, observar nuestro mercado con un mínimo producto viable. Espero poder haberte aclarado tu duda. Saludos,
Gracias Miguel, pensaré detenidamente en cómo lograr lo que me propones…al fin y al cabo, éstos son tiempos donde la innovación y la creatividad se han hecho más necesarias, si cabe.
Saludos!!
Para cualquier cosa que necesites, aquí me tienes. Saludos!!
Hola Carmen,
A veces un mínimo producto viable puede ser algo tan sencillo como un pequeño stoyboard acompañado de un simple mensaje de marketing, una maqueta hecha de cartón o un simple video simulando una venta de tu servicio.
La cuestión es, como dice Miguel, tener más información, más conocimiento de tu mercado potencial para afinar mejor tu producto hasta encontrar ese ajuste producto-mercado. El arte o la gracia está en diseñar esos experimentos con el mínimo de recursos posibles.
Un saludo y enhorabuena Miguel por el blog y el post.
Buenas Oscar, me alegra verte por aquí, muchas gracias por comentar. Efectivamente, la creatividad e imaginación es esencial tanto para hacer un buen MVP, como sobre todo para testarlo con mis «early adopters». Saludos!!